jueves, 16 de diciembre de 2010

simples palabras

Amor. Que pequeña palabra usamos para una idea tan inmensa y poderosa que ha alterado el flujo de la historia, calmó mounstros, enciendió trabajos de arte, animó al desamparado, volvío personas duras en sentimentales, consoló al esclavo, llevó fortaleza a mujeres desquiciadas, glorificó al humilde, alimentó con petróleo escándalos nacionales, declaró en quiebra a los barones amigos de lo ajeno, y ha hecho picadillo a reyes. Como puede la amplitud del amor ser transportada a los estrechos confines de una sílaba?...Amor es un antiguo delirio, un deseo antiguo como la civilización, con raíces principales alargadamente profundas en la oscuridad de los misteriosos días...El corazón es un museo viviente. En cada una de sus galerías, no importa cuan estrechas o débiles sean, preservadas para siempre como diatomas maravillosas, están nuestros momentos de amor y son disfrutados.


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